23 de febrero de 2007

LO BUENO Y LO MALO

El Congreso de los Diputados se ve inmerso en el debate sobre ilegalizar o no la prostitución. Parece que de una vez se quiere poner fin a los sinsabores que pasan miles de mujeres a diario.

La Comisión Mixta de los Derechos de la Mujer expone, que la prostitución no debería legalizarse ya que supondría una serie de problemas jurídicos, por ir en contra de lo que se contempla en dos artículos de la Constitución Española. A la vez se insta a que los medios de comunicación no publiquen los anuncios de contactos sexuales. Y como pionero, el periódico gratuito 20 Minutos ha decidido no publicar a nuncios de prostitución.


Ante su actuación, existe una gran variedad de opiniones, pero realmente es una buena iniciativa para unirse a la lucha contra las mafias y con ello a la extorsión de las mujeres que son usadas como mercancía. En su iniciativa deja de lado ganar dinero a expensas de algo que actualmente es ilegal aunque podría tildarse de una estrategia hipócrita poniéndose de lado del Congreso.

Un pequeño porcentaje de mujeres que se dedican a la prostitución, (aunque podríamos decir que muy pocas) desean dedicarse a ello. Para estas mujeres, legalizar la prostitución supondría reconocerles una serie de derechos y libertades. Quizás, legalizarla sería la mejor forma para acabar con las mafias. Sin embargo, su legitimación supondría realizar campañas de sensibilización, dirigidas sobre todo a hombres. Estos deben de respetar la decisión de cada persona de ejercer aquello que le satisfaga.

Sin embargo, la mayoría son mujeres que vienen de otros países, e incluso menores de edad, que siendo desposeídas del derecho innato de los seres humanos a ser libres, se van obligadas a vender su cuerpo. Esto también se podría denominar violencia de género, ya que las mujeres son maltratadas física y psicológicamente.

Legalizar la prostitución debería de ser un remedio para erradicar con la explotación sexual, acabar con las mafias, darle un sitio en la sociedad a aquellas pocas personas que la ejerzan para que paguen unos impuestos intentando así hacer desaparecer el mercado negro.

¿ DE QUE SE TRATA?

TVE no emitió la entrevista que Jesús Quintero realizó a José María García, pero en su comunicado no se habla de censura sino de suspensión por los contenidos inmersos en ella.

Ahora, que Internet y periódicos como El Mundo ya han recogido en sus páginas los contenidos de la entrevista, el público puede juzgar por sí mismo. En pleno siglo XXI, se puede afirmar que TVE si vetó la entrevista, a pesar de que ellos no lo consideren así. Ninguna de las palabras que vierte José María García se pueden tomar como insultos, solo expresa sus opiniones y criterios.

El periodista radiofónico, menciona a lo largo de su intervención a personas del mundo de la política, del periodismo y del deporte como Aznar, Mariano Rajoy, Losantos y Florentino Pérez, entre otros. En sus comentarios se recogían sus impresiones hacia las personas mencionadas, calificando desde su juicio los actos y comportamientos de cada uno, haciendo uso de la libertad de expresión.

José María García, acusa a “Florentino Pérez como uno de los responsables de la no publicación de la entrevista” Sin embargo, esta cuestión tardará días e incluso meses en ser esclarecida.

CADA UNO ELIGE

TVE delimitó la libertad de expresión necesaria en un país democrático como es España. Sin embargo, las palabras del periodista ya han visto la luz y cada uno puede considerarla:

- Quizás, este hecho haya sido una estrategia de TVE para ponerse en boca de miles de españoles, y la semana que viene echarse al bolsillo un nivel de audiencia mayor si acaban por publicar la entrevista.

- Del mismo modo, podría pensarse que con ello se ha conseguido popularizar de nuevo al periodista que desapareció de repente de las ondas radiofónicas.

- Tal vez, TVE no se ha querido responsabilizar de lo dicho por José María García ya que si se hubiera emitido los aludidos podrían haberse querellado contra ella.

- También, se podría tratar del nuevo camino que va a tomar TVE con la incorporación de Luis Fernández como presidente de RTVE, acogiéndose al principio de prudencia.

De momento, sois libres de elegir.

7 de enero de 2007

SIGUE LOS PASOS


El periodismo es una función social, por lo que los profesionales tienen que ser leales a los ciudadanos y al principio de verdad que mueve esta profesión. Para ello se recalca la importancia de que cada profesional interiorice su propia disciplina de verificación. Los periodistas deben tener claro su método para verificar sus informaciones y ser objetivos con ese sistema propio.

A pesar de que la esencia del periodismo radique en la disciplina de verificación, según Bill Kovach y Tom Rosenstiel, en el libro “Los elementos del periodismo”, se ve debilitado por la presencia de las nuevas tecnologías. Internet facilita el trabajo a los periodistas y les proporciona una gran cantidad de información, algo que es indudable. Sin embargo, en vez de utilizarse como una herramienta para descubrir la verdad de los hechos e indagar en ellos, se usa para opinar sobre los temas de actualidad.


PARA NO DESVIARSE

Para conseguir el periodismo de calidad que muchos buscamos, nada más hay que seguir unos simples pasos y bastante razonables:

1º No añadir aquellas cosas que no ocurrieron.
2º No engañar al lector. Si se modifica algo en las información el lector, oyente o espectador debe ser consciente de ello.
3º El periodista ha de usar la transparencia para ganarse el respeto del público. Aportar todas las respuestas necesarias para que el público comprenda como has conseguido la información.
4º Igualmente el profesional no debe ocultar nada a sus fuentes, no ocultarle sus propósitos reales.
5º Ser original. Aportar algo nuevo al trabajo que no incumpla con los objetivos de la profesión.
6º El periodista debe ser humilde a la hora de medir su capacidad.

PARA TODOS LOS GUSTOS

Estos caminos por los que el periodista debe pasear variarán según las técnicas de verificación. Como se ha dicho, lo ideal es que cada periodista cree la suya propia, pero existen algunas entre las cuales puede surgir la más ajustada a la personalidad de cada profesional.

Podemos encontrar la edición escéptica o “fiscalizada”, valorando cada frase, declaración o afirmaciones. Al igual, se puede realizar un test de veracidad, donde una serie de preguntas sobre cada noticia, aportará la veracidad de los datos. De la misma forma, nos podemos inclinar por no dar nada por sentado e investigar hasta la saciedad o corregir los trabajos repasando cada dato y comprobando su verificación, como la técnica del lápiz rojo de Tom French.

18 de diciembre de 2006

TODO SIGUE IGUAL

La noticia del proyecto de ley del Estatuto del periodista profesional, conmocionó sin duda a muchos periodistas. Al fin, se intentaba proteger a los profesionales del periodismo y reconocer sus derechos específicos. Sin embargo, una vez en manos de los profesionales de la información, se echaron en falta las soluciones a los verdaderos problemas.

La FAPE y la APM, han sido las encargadas de mostrar sus discrepancias ante el proyecto. Aun siendo una buena iniciativa por el Grupo Parlamentario Izquierda Verde, Izquierda Unida e Iniciativa per Catañunya Verds, hay muchas lagunas por cubrir. Los periodistas piden una solución al intrusismo en la profesión, pidiendo que sólo los titulados en la misma puedan ejercerla. Además, desean frenar los abusos en las condiciones de trabajo, como en la contratación.

El Grupo Parlamentario quizás no tuvo en cuenta las dificultades que deben hacer frente los periodistas, por lo que no recogieron estas cuestiones de su interés. La mejor solución para llevar a cabo un buen proyecto de Estatuto del periodista, es conjugar los deseos de unos con los de otros, y sobre todo escuchar a todos los profesionales o a las asociaciones u organismos que los representan.

DISCREPANCIAS EN LA REGULACIÓN

Ante el congreso de los diputados, el grupo parlamentario de Izquierda Verde, Izquierda Unida e Iniciativa per Catalunya Verds presentaron una proposición de ley del Estatuto del periodista profesional. Con su proposición querían regular de mejor forma la profesión. Sin embargo, la FAPE y la APM, representando la voz de muchos periodistas españoles, aunque de acuerdo en algunos puntos, presentan una serie de objeciones al mismo.

LAS DISCREPANCIAS

1 . En el artículo 1 del Estatuto del periodista se define al periodista profesional como aquella persona que ejerce el periodismo como “ocupación principal y obtiene remuneración” por ello. La FAPE y la APM advierten que la definición no es adecuada al no requerir la titulación para ser periodistas.

2. En el artículo 2, el Estatuto presenta un carné que acredite la condición de periodista profesional, que será otorgado por un Consejo Estatal de Información. En este caso, la FAPE y la APM, califican de error la creación de este consejo al mostrar su incompatibilidad con la democracia y la Constitución.

3. En los artículo 4, 5 y 6 del Estatuto se define los conceptos de periodistas a “la pieza”,“freelance” y colaboradores. Los representantes de los periodistas españoles por su parte, admiten que son conceptos imprecisos e inútiles al no acoger sus condición laborales. Se hace hincapié al hablar de los colaboradores ya que primero se les da unos derechos como periodistas que luego se les niegan.

4. Al igual, la FAPE y la APM, discrepan sobre las incompatibilidades del ejercicio de la profesión recogidas en el artículo 8. Ambas organizaciones echan en falta la referencia a los intereses de las profesiones incompatibles con el periodismo.

5. Sobre el artículo 9 y 10, también se dan réplicas. En el primero se habla de un Código Deontológico que es arbitrario, ya que su cumplimiento viene de la voluntad del periodista. En el artículo 10, se presenta un régimen de sanciones que es dado por inadecuado e insólito.

6. Los contenidos de los artículos comprendidos entre el 11 y el 20, despiertan el interés de La FAPE y la APM, aunque es considerado redundante ya que existen leyes en vigor que los recogen. Igualmente, se preocupan por las excepciones que el artículo 15 incorpora al secreto profesional.


ALGO EN COMÚN


A pesar de todo, existen algunos puntos donde se comparte lo recogido en el Estatuto:

1º Los artículos 19 y 20, que acogen los derechos de autor y los de firma de los periodistas.

2ºDe la misma forma se aprueba la presencia de consejos de redacción en los medios, pero se desaconseja que estos no intervengan tanto como en los artículos se indica.

11 de diciembre de 2006

UN BUEN MÉTODO

Como solución para proteger los compromisos que guarda el periodista con el ciudadano se elabora la teoría del cortafuegos. La cual encierra la idea de que el periodista trabajará mejor si está aislado del resto de la empresa. Es decir, el trabajo será más eficaz si redactores y resto de la empresa, no guardan relación.

Ante la inutilidad del cortafuegos se elaboran unos puntos que determinan la relación que debe existir entre la empresa y el periodista.

1. Tanto el propietario como la empresa deben de comprometerse con el ciudadano. Ambas partes deben de creer en los valores del periodismo.

2. Se debe de contratar directivos que piensen en el ciudadano. Así los objetivos del medio de comunicación entendido como empresa, se realizaran teniendo en cuenta lo que busca el ciudadano.

3. Establecer y declarar conceptos básicos claros, de esta forma todos los trabajadores valoraran de igual forma el trabajo realizado por el otro.

4. Los periodistas tienen la ultima palabra sobre las noticias, ya que ellos son los profesionales en comunicación.

5. Se debe comunicar al lector de forma clara los criterios de funcionamiento del medio de comunicación. De esta manera, el lector sentirá saber toda la verdad del medio y le inspirará mas confianza.

Si los requisitos de esta lista se cumplieran en todos los medios, el periodismo no pasaría por ninguna crisis. Los lectores tendrían clara la función que desempeñan y que tras su trabajo no se aspira ni a la fama ni a la riqueza, sino a contribuir a un bien social.

UN NO A LOS BENEFICIOS

En la actualidad, los principios del periodismo se siguen erosionando. El problema no sólo aparece cuando un periodista se desvincula de los objetivos de su profesión. Sino también, cuando los propietarios del medio para el que trabaja le obligan a hacerlo.

Ya se sabe que los medios de comunicación se configuran como cualquier empresa, ofreciendo sus informaciones como productos. Estas empresas comunicativas, también poseen una serie de intereses y objetivos que desean cumplir. Sin embargo, su forma de conseguir sus intereses no puede llevarse a cabo sin la responsabilidad social que requieren los medios de comunicación.

Puede suceder que los directivos de un medio obliguen a un periodista a realizar sus informaciones violando algún principio del periodismo, solo para obtener beneficios económicos. En este caso se deja de lado la lealtad que se debe de guardar a los lectores a la hora de contar las informaciones.

Así, ante los hechos, parece ser incompatible el éxito empresarial de un medio de comunicación guardando respeto a los lectores y a la profesión. Realmente, es una equivocación. Si se redactan las noticias con veracidad y lealtad, los lectores tendrán confianza en el medio, y lo seguirán, pudiendo aumentar su índice de lectura a lo largo de los años.